En las reacciones redox, la sustancia que gana electrones se llama agente oxidante y la sustancia que pierde electrones se llama agente reductor. En un sentido más estricto, un agente oxidante también puede referirse a una sustancia que puede dar oxígeno a otra sustancia; de manera similar, un agente fluorante es una sustancia que puede dar flúor a una sustancia, como lo son los agentes clorantes, los agentes bromantes, etc.
Un agente oxidante es una sustancia que gana electrones y se reduce en una reacción redox. Su poder oxidante está determinado por la tendencia a ganar electrones-del elemento de mayor-valencia y puede medirse mediante el potencial del electrodo de hidrógeno estándar. Los agentes oxidantes que contienen oxígeno-son más activos en condiciones ácidas porque el enlace X-O es inestable, mientras que las sustancias con mayor simetría molecular (como los iones perclorato) tienen un poder oxidante más débil. Según su capacidad de ganar electrones-, se pueden dividir en tres categorías: fuertes, medios y débiles, con oxígeno (potencial estándar de 1,229 V) y iones de hierro (0,771 V) como línea divisoria. Según su composición química, se dividen en agentes oxidantes inorgánicos y orgánicos y, según el medio de reacción, se dividen en ácidos (como el dicromato de sodio), básicos (como el hipoclorito de sodio) y neutros (como el yodo). Se utiliza ampliamente en la purificación metalúrgica y en la fabricación de baterías. A la hora de almacenarlo se debe mantener alejado de materia orgánica y ácidos para evitar la descomposición provocada por el calor o la humedad.




